domingo, 26 de noviembre de 2006

Excursión a Landau (y mi habitación)

El que no sale nunca de su tierra vive lleno de prejuicios
Carlo Goldoni

El sábado pasado no tuve mis habituales 3 horas y media de interpretación, así que hice lo que hubiera hecho cualquier otra persona en mi lugar y madrugué de todas formas.

Mi intención era visitar Landau, un pueblo de por aquí cerca y ya de paso darme una vuelta por el mercadillo que supuestamente tenía lugar los sábados. Ambos objetivos se cumplieron, pero no de la forma que yo hubiera querido.

Cuando aún estaban mis padres aquí fuimos al mercadillo de Landau, pero en domingo. Quería repetir visita porque la verdad es que, sin llegar a las proporciones del Rastro de Madrid, el mercadillo era bastante grande y variado y uno podía encontrar las cosas más inverosímiles en él.

Los sábados también hay mercadillo, pero en versión reducida, similar a la que se hace aquí en Germersheim. Me explico: el mercadillo tiene lugar en el aparcamiento de un pequeño centro comercial; por eso los domingos es grande y los sábados pequeño, porque los sábados el centro está abierto y sólo reservan una pequeña parte del aparcamiento para que los vendedores se instalen.

El funcionamiento del mercadillo es sencillo. La gente llega con el coche, lo aparca, saca las cosas y se instala delante del coche (o detrás, según cómo haya aparcado). Generalmente extienden los objetos sobre una manta o bien lo tienen todo en cajas. A pesar de que no había gran cosa el sábado, encontré un par de CDs a 2 y 3 euros que tenía que comprar. Debo decir que en el puesto donde me gasté 5€ en comprar uno de Morcheeba, uno de Die Prinzen y un cómic de 1977 de la Liga de la Justicia (tenía muchos de esa época, pero hay que saber resistir la tentación), tenía también el de Revolución de Amor de Maná original, pero se me fue el santo al cielo y no me lo llevé.

El pueblo estaba bastante bien, era bonito y eso. No excesivamente pintoresco pero sí lo suficiente para llamar la atención. Había muchísima gente por la calle, sobre todo por la zona peatonal de comercios, que es bastante extensa. Por cierto, que es un peligro para el bolsillo andar por la calle aquí. Por todas partes hay librerías con mesas puestas fueras con unas ofertas de libros...pecado me parece tener que irme sin comprar apenas nada. Y es que no saldan cuatro novelas de mala muerte, no. Es que uno encuentra cursos de idiomas, diccionarios, gramáticas, literatura especializada, libros para niños...

Y lo más curioso es que para pagar hay que pasar a la tienda, no hay nadie vigilando, ¡y nadie birla los libros! Estos alemanes...

Por cierto, que en una de las calles iba un señor con un cartelón a cuestas. Se paraba cada 10 metros o así, supongo que para descansar y para que la gente lo leyera. El cartel desde luego no tenía desperdicio.

En cuanto al viaje...pues para la ida en bus, unos 50 minutos de trayecto haciendo escala en varios pueblecillos muy pequeños y con calles relativamente estrechas, en las que los coches aparcan a ambos lados, de forma escalonada, y los conductores se van dejando pasar unos a otros porque lógicamente no caben dos coches a la vez. ¡Y sin usar el claxón! Estos alemanes...
La vuelta en tren, hora y pico porque no hay tren directo y hay que hacer una V perfecta con escala incluída. De Landau bajar a Wörth am Rhein y de allí subir otra vez a Germersheim.

Pero bueno, las pocas fotos que hice del viaje (porque el tiempo estaba nublado y no me acababa de apetecer hacer fotos) están en:


Al entrar os viene ya un usuario puesto, sólo tenéis que escribir la contraseña. ¿Que cuál es la contraseña? El nombre de pila del que suscribe.

En cuanto a mi habitación, creo que ya hablé de ella en una de mis primeras entradas. Es bastante grandecita, más que la que tengo en casa. Tiene más muebles de los que puedo llenar, aunque tampoco quiero picarme porque bien mirado no sería difícil llenar las estanterías de libros, cómics y DVDs. El armario de la ropa ya es otro cantar.
En fin, que ya que una imagen vale más que mil palabras, en la siguiente dirección hay 5000 palabras:

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