martes, 12 de diciembre de 2006

WWE Smackdown en Madrid
("Pressing Catch" en España)

AVISO IMPORTANTE: La información más actualizada sobre los tours de la WWE y la NWE por España está en la página principal. Esta entrada trata sobre el tour de la WWE (lo que en España se llama Pressing Catch) en el mes de diciembre de 2006. La entrada con el resumen, fotos y vídeos del tour de septiembre de 2007 está aquí.

¡Quietos! Antes de leer este artículo más vale que cojáis un par de emepetreses para acompañar la lectura. Para ello recomiendo esta página, que se ajusta especialmente a la temática de la entrada que nos ocupa. De la página, yo recomendaría como banda sonora del artículo las siguientes canciones: ésta, ésta, ésta y ésta. En cualquier caso, a quien le pique la curiosidad no tiene más que pasarse de nuevo por la página y buscar los nombres mencionados en el artículo.

Vista parcial del pabellón con Batista celebrando


Vamos allá.

6 de diciembre de 2006, Palacio de los Deportes de Madrid.
Entre 8 y 12 mil personas van ocupando sus asientos para vivir algo que la mayoría lleva esperando más de una década: la oportunidad de asistir en directo a un espectáculo de la WWE. Había gente de todo tipo, niños con sus padres, adolescentes, veinteañeros, chicas (y no sólo como acompañantes, fans femeninas de verdad...cómo cambian los tiempos), treintañeros, y matrimonios algo más mayorcitos. El ambiente estaba lleno de emoción contenida que se desató en forma de aplausos y gritos cuando Tony Chimel, el presentador de Smackdown, se dirigió al ring para darnos la bienvenida y presentar al gerente general, Theodore Long. Éste comenzó a animar el ambiente y nos informó de los cambios que había sufrido la cartelera debido a los compromisos de algunos luchadores en un show para las tropas estadounidenses en Irak (caso de Hardy y Ashley, supongo) y razones desconocidas (caso de Booker T). Pero bueno, el remplazo del Rey Booker era de auténtico lujo ya que tuvimos ocasión de ver en acción al Big Show, un enorme luchador (en todos los sentidos) que ha anunciado su retirada de los rings. Así pues, pudimos asistir a uno de sus últimos combates.

El primer combate de la noche enfrentó a Vito y a Tatanka y fue la elección perfecta para animar a un público que, la verdad sea dicha, necesitaba poca animación ya que se pasó (nos pasamos) toda la noche animando y gritando. Vito tuvo la que probablemente fuese la tercera entrada más aplaudida de la noche, sólo por detrás de la de Batista y Chris Benoit. No sólo salió vestido para la ocasión, sino que se metió al público en el bolsillo desde el primer momento. Por su parte Tatanka hizo buen papel como villano del combate y contrapunto perfecto a la actuación de Vito, pues todo los aplausos que éste se llevaba se convertían en abucheos para Tatanka.
El combate lo ganó Vito y no fue ninguna maravilla. De hecho y en mi humilde opinión, ninguno de los combates de la noche se merecería más de dos estrellas desde el punto de vista técnico (2 y media siendo generoso para el de Benoit y para el combate por parejas). Sin embargo, eso tiene una explicación bastante clara, pues todo el espectáculo se hizo para el público asistente. No hubo ningún combate que no buscara la participación de los asistentes y que no sacrificara estructura y propósito para dejar que fueran los espectadores quienes pautaran el ritmo. Los malos bordaron su papel y casi podría decirse que los buenos tenían que esforzarse para que el público dejara de abuchear al malo para aplaudirle a él.

Finlay volando

Claro que también que mi propia emoción por lo que estábamos viviendo y el estar ocupado sacando fotos y haciendo algún vídeo tampoco estaba yo para hacer el análisis de los combates. Así que que nadie se lance a mi cuello por lo dicho sobre la calidad.
Pero vamos, volviendo al combate, que el que no fuera ninguna maravilla luchística no quiere decir que no fuera muy entretenido gracias al gran trabajo de ambos luchadores para involucrar al público en el combate. En resumen, una buena elección para abrir el show y empezar a animar el ambiente del Palacio de los deportes.

El siguiente combate enfrentó al campeón del peso crucero, Gregory Helms y al debutante en Smackdown, que no en el mundo de la lucha, Flash Funk. En este combate se empezaron a oir gritos de los más entendidos del mundillo, ya que tanto Helms como Funk han tenido otras identidades luchísticas (Sugar Shane Helms y The Hurricane el primero y 2 Cold Scorpio el segundo). Funk se sonrío varias veces cuando oyó al publico corear "Scorpio, Scorpio" y Helms amenazó con marcharse al poco de entrar cuando los espectadores empezaron a gritarle "Hurricane" y a imitar la pose de éste.
Helms se llevó los abucheos del público y Funk se las arregló para ganarse su favor, a pesar de que la mayoría no lo conocía, con un repertorio de acrobacias y movimientos aéreos. El combate lo acabó ganando Helms y me dejó con ganas de ver lo que pueden dar de sí los dos con algo más de tiempo.

Tras el combate ocurrió algo relativamente raro ya que Helms fue aplaudido y se llevó una media ovación cuando recogió su cinturón y saludó al público desde el medio del ring. Digo relativamente raro porque no es usual aplaudir al malo cuando gana; sin embargo hay que reconocer que tanto Funk como Helms dieron una muestra de saber hacer, lo cual les fue reconocido al terminar. Tampoco suele verse, y en este caso fue algo loable por parte de Helms, que el heel (villano en términos luchísticos) salude de forma tan respetuosa como lo hizo este luchador de Carolina del Norte.

El espectáculo continuó con una lucha por parejas entre los veteranos William Regal y Dave Taylor y los actuales campeones Paul London y Brian Kendrick. Los cuatro ofrecieron un combate muy entretenido en el que Regal y Taylor aprovecharon la semi-ceguera del árbitro para desplegar todo su arsenal de marrullerías. Trampas que encendieron aún más al público, en especial al sector situado en la zona de los malos, quienes no dejaron ni un instante de provocar al público. La victoria se la llevaron London y Kendrick después de que éste último realizara su espectacular Sliced Bread Nº2. Al igual que con Funk y Helms, a Kendrick también se le gritó su nombre de guerra en las federaciones independientes. Cuando oyó al público gritar "Spanky, Spanky" se volvió riéndose y con cara de no creerse lo que estaba oyendo. En este combate nos quedamos sin poder disfrutar de la presencia de la estupendísima Ashley, que suele acompañar a los campeones y, la verdad sea dicha, alegra mucho los combates...

Hasta este punto de la noche el público no había estado en silencio mas que en el tiempo tras cada combate en que Chimel subía al ring para anunciar la siguiente lucha. Sé que ya lo he dicho, pero todos los asistentes estuvimos muy metidos en el espectáculo y prácticamente éramos un luchador más en el ring o, al menos, el entrenador que anima desde la esquina del cuadrilatero. A diferencia de otros deportes, el público sí juega un papel en la lucha libre y es, en última instancia, el juez que decide quien sube y quien baja. Un público entregado puede levantar la lucha más aburrida (Goldberg vs Lesnar en Wrestlemania XX, sin ir más lejos) y desde luego que un gran luchador siempre sabe como conectar con la audiencia, ya sea para levantar aplausos o pitadas.

Tras el combate por parejas, el presentador dio paso a un tipo de lucha menos técnica pero mucho más gratificante para los ojos. ¡Era la hora de las Divas!
Las ausencias de Kristal y Ashley impidieron la celebración del Diva Best Body Contest, pero en su lugar se celebró un combate entre Jillian y la ganadora del Diva Search 2006, Layla, con Funaki como árbitro invitado. Si bien en ocasiones el público estadounidense aprovecha este tipo de combates para ir al servicio o a comprar bebidas, el español hizo gala de la caballerosidad y cortesía características de nuestro pueblo y se quedó a disfrutar del combate. Eso sí, los aplausos y abucheos de las anteriores luchas se convirtieron en silbidos de admiración y piropos. La pelea no estuvo del todo mal e incluso hubo un par de movimientos bastante admirables teniendo en cuenta la inexperiencia de Layla (por cierto, ¿de verdad hizo un spear o es que intentó la típica Lou Thesz Press que hacen muchas Divas y le salió mal? Porque si fue lo primero, ole lo bien que le salió). Funaki se vio literalmente arrollado por las dos luchadoras y todos quisimos ser él. A Jillian no le gustó mucho la cara de felicidad del japonés e intentó agredirle, momento que aprovechó Layla para sorprenderla con un schoolboy y llevarse la victoria.

Mr Kennedy pidiendo el micrófono

El público seguía totalmente entregado a lo que sucedía dentro y fuera del cuadrilatero. Y eso teniendo en cuenta que aún faltaban los platos fuertes de la velada. Además, poco a poco se sumaba cada vez más gente a los cánticos, especialmente cuando se trataba de cánticos nacionales como el "A por ellos, oé" que rugió durante el combate por parejas o el "Cobarde, cobarde" dedicado a Chavo Guerrero y recogido en uno de mis vídeos. Siguiendo con los gritos, también se corearon bastante los nombres de los luchadores, recurso muy socorrido y que es fácil que todo el mundo pueda seguir. Eso sí, como no podía ser de otra manera, la palma en cuanto a número de voces y simultaneidad del grito se la llevó el luchador de Wisconsin que subió al ring a continuación del combate de las Divas.

Mr Kennedy subió al ring entre aplausos y pidió el micrófono como sólo él sabe hacerlo. A continuación, un "callaos, perros" transformó los aplausos en abucheos y dio comienzo a una magnífica heel promo en la que se despachó agusto con el fútbol y hasta comentó las ganas que tenía de dejar Madrid y de llegar a Barcelona. Tras la promo hizo su presentación habitual secundado por los miles de asistentes en el Palacio y presentó a MVP......P; éste salió enfundado en su traje malva a lo Power Ranger y se llevó una buena ración de abucheos. Por suerte para él, éstos no duraron mucho ya que poco después de subir al ring comenzó una música muy familiar, las llamaradas se elevaron cerca de la entrada de los luchadores y las luces del interior del estadio dieron paso a una tétrica luz roja. El estadio volvió a rugir a una para dar la bienvenida al Monstruo Rojo, la Big Red Machine, el gigante luchador nacido en Madrid, Kane. Su mera presencia bastó para que los dos malosos abandonaran el ring mientras Kane subía en olor de multitudes.
El combate tardó algo en empezar mientras Kennedy y MVP discutían sobre quien de los dos iba a comenzar la pelea. Se trataba de un Hándicap Match de 2 contra 1 en el que MVP y Kennedy podían relevarse en la lucha. Fue un combate bastante decente y que empezó dominando Kane, si bien los heel pudieron darle la vuelta a la pelea y lograr controlar la acción durante bastante tiempo. Sin embargo, Kane logró rehacerse y aplicarle un gran chokeslam a MVP (ver foto), posteriormente Kennedy fallaría una Kenton Bomb, lo que le dejaría indefenso para recibir otro chokeslam de Kane, quien procedió a realizar la cuenta de tres.

Boogeyman acechando

Tras el combate, un descanso. Chimel subió al ring para agradecernos a todos nuestra presencia y para lanzar unas cuantas camisetas a las gradas. Después hubo unos minutos de relax para que todo el mundo pudiera aliviarse o acercarse al bar. Buena elección la de ubicar el combate de Kane justo antes del descanso para dejar a la gente con muy buen sabor de boca y con ganas de que el descanso fuera corto. Aún quedaban tres combates y dos de ellos prometían mucho.

La acción se reanudó con una pelea entre Sylvan, embajador de Québec, y Jimmy Wang Yang, el vaquero asiático. El canadiense no se conformó con los abucheos que se llevó al salir y decidió provocar al público hablando en francés, lo que le garantizó la pitada general. Yang por su parte recibió una acogida similar, aunque en menor medida, a la recibida por Vito al comienzo de la velada. A diferencia del primer combate, éste fue mejor en términos luchísticos. Y si bien no duró lo suficiente como para que ambos luchadores mostraran todo su potencial, pudimos asistir a un par de espectaculares movimientos aéreos de Yang.
El asiático ganó el combate, lo que no sentó demasiado bien a Sylvan, el cual la emprendió a golpes con Jimmy. Esto motivó la aparición de la sorpresa de la noche, el Boogeyman. Éste subió misteriosamente al ring sin que nadie viera cómo había llegado allí y tumbó a Sylvan tras un fútil intento de éste por defenderse. A continuación le obsequió con el plato de la casa: gusanos vivos regurgitados. (ejem, en realidad eran de gominola ya que parece que tuvieron problemas aduaneros para traer los de verdad, pero normalmente están vivos)

Una vez que los luchadores abandonaron el ring hubo un pequeño periodo de calma mientras limpiaban el ring de gusanos. Que también digo yo que hubiera estado bien que el Boogeyman los hubiera lanzado al público, ¿no? En cualquier caso vinieron muy bien esos minutos de descanso de forma que el público cogiese fuerzas para tirar abajo el estadio con las entradas de los participantes del siguiente combate: Chavo Guerrero vs Chris Benoit.
Sería un poco largo explicar aquí el porqué de la reacción del público ante ambos luchadores, pero bueno, baste decir que Chavo no es muy querido últimamente por haber causado a Rey Mysterio primero la pérdida del título de campeón y luego una grave lesión de rodilla que requirió intervención quirúrgica. Benoit, por su parte, es uno de los mejores luchadores del momento en lo que a técnica se refiere y hay pocos aficionados que no lo tengan entre sus favoritos.

El primero en encaminarse al ring fue Chavo, el cual se vio saludado por un sonoro abucheo acompañado de una pitada enorme que, a medida que se desarrollaba el combate, iban transformándose en ejemplos del amplio y rico vocabulario español para expresar la opinión negativa que se tiene de una persona. Y recordemos que Chavo es mexicano y entendía todo lo que se le gritaba... Sirva este vídeo como ejemplo de lo más suave que se le dijo a Chavo. Pero bueno, era de esperar, que para eso es mu malo.
Cuando salió Benoit, sin embargo, todo el pabellón se puso en pie para recibirle entre aplausos y gritos de apoyo. Y éstos duraron mientras saludaba a los aficionados y mostraba su cinturón de Campeón de los Estados Unidos.
El combate tardó un poco en comenzar desde que sonó la campana hasta que hubo la primera toma de contacto entre los luchadores; el motivo fue el continuo griterío del público, ante el cual Chavo salía del ring a encararse con los aficionados. Cuando la acción comenzó asistimos a un buen combate entre estos dos grandes profesionales, quienes desplegaron gran parte de su arsenal de movimientos. Aún así, se me hizo un poco corto y me decepcioné un poco cuando Chavo se rindió ante el Sharpshooter de Benoit, ya que me hubiera gustado ver un Crippler Crossface bien hecho como final del combate (haber hubo uno, pero Benoit no pudo fijarlo). En cualquier caso fue un combate vibrante en el que el público se involucró al cien por cien y que dejó el camino allanado para el combate estelar de la noche que iba a tener lugar a continuación.

El último combate de la noche era por el título de Campeón de los Pesos Pesados y se trataba de una pelea entre el irlandés Finlay, el ex-campeón de la ECW destronado sólo tres días antes, Big Show, y el actual campeón de los Pesados, Batista. A pesar de que tanto Finlay como Show son heels, las tres entradas fueron muy aplaudidas. Por supuesto que la de Batista fue la mejor recibida de la noche, ya que posiblemente sea, junto a Rey Mysterio, el luchador más querido de la plantilla actual de Smackdown. En mi opinión, Batista no ha recuperado la forma después de su lesión y eso se nota en su trabajo sobre el ring. No está llegando al nivel que tenía cuando se lesionó y no sé si ha sido algo prematuro el que haya conseguido recuperar el título. De todas formas su carisma es innegable, como tampoco puede reprochársele el que no se deje la piel sobre el cuadrilatero para realizar los mejores combates posibles.

El combate pecó de una falta de estructura definida, motivada con seguridad por un pequeño contratiempo sufrido por el Big Show durante la pelea. Sin embargo, como pasó durante toda la noche, el público estaba tan metido en el espectáculo que los luchadores lo tenían más fácil para solventar cualquier falta.
Show estuvo a punto de alzarse con la victoria tras realizarle un enorme chokeslam a Batista. Sólo la oportuna intervención de Finlay, shillelagh en mano, pudo interrumpir la cuenta de tres. Batista no pudo realizarle su Batista Bomb a Finlay, pues fue interrumpido por el Big Show (otro movimiento que no pudimos ver) Al final del combate Batista consiguió realizarle un spinebuster a Show y obtener la cuenta para retener el cinturón de campeón.
Por cierto, que no me gusta nada el spinebuster de Batista, prefiero con mucho el de Triple H y echo en falta algo de elevación (mismo problema que está teniendo con la Batista Bomb desde que volvió de la lesión). Pero bueno, aquí se le perdona, que levantar los 230kg del Show no debe ser demasiado fácil...
Tras el combate, Batista estuvo un rato largo posando para los fans y saludando, se puso la bandera española y posó con ella y hasta llegó a actuar de director de orquesta en un improvisado concurso por ver qué sector del público podía meter más bulla (parte de esto último se ve en el vídeo del final).

Batista con la bandera

En resumen, fue una noche inolvidable y de la que creó que ninguno de los asistentes se fue decepcionado. Las casi tres horas de espectáculo supieron a poco y se hicieron cortas ante la intensidad de todo el show y del público asistente. Desde aquí sólo me queda recomendar a posibles curiosos que se animen a asistir la próxima vez que la WWE se pase por aquí (esperemos que no vuelvan a tardar otros 13 años) y que pasen una noche divertida y emocionante. Yo por mi parte me apunto para la próxima sin pensarlo. Y a ver si las finanzas dan para una entrada un poco más cerca, no por verlo mejor, que lo vimos estupendamente, sino para poder sacar mejores fotos.

Enlaces sobre el tour, con fotos a pie de ring, son:

http://www.solowrestling.com/spaintour/index.php -> Sección de la página Solowrestling.com dedicada a los dos eventos en España que se va actualizando poco a poco.

Fotos montadas en forma de vídeo con la sintonía de Smackdown como música de fondo

Reporte del evento de un blog amigo.

Sección de la página oficial de la WWE con fotos de las dos veladas.

Álbum central con las fotos que hice yo. (atención, tiene 4 páginas y también lleva a otros dos álbumes: "El mechero de Kane" y "Lo mejor", en éste último hay además 4 vídeos.)


3 comentarios:

Conner Kent dijo...

alaaaaa que emocionante!!!! ¿hicisteis también de esos carteles que se ven a veces? como "Batista Sucks!" o cosas así' jejejeje... que por cierto, Batista es de mis favoritos ;)

Impulso dijo...

Yo no llevé ninguna pancarta, pero sí que se vieron bastantes por todo el pabellón (algunos salen en la página de la WWE). Pero para la próxima vez habrá que llevar alguno, faltaría más.

Curro dijo...

Que nostalgia, desde aquellos programas de "pressing cacht" de Tele5... eran mañanas felices de Humor Amarillo, anime a todo trapo y ostias variadas por parte de Hulk Hogan y compañía. Como con los dibujos de Marco o Mazinger, prefiero no volver a ver ciertas cosas, no vaya a ser que el embrujo del pasado se rompa y me descubra con verguenza ajena...

Pero vamos, que seguro que fue una pasada :D