sábado, 22 de noviembre de 2008

Lille Comics Festival 2008: Entrevista con Mauricet

Mauricet es un autor belga con 20 años de trayectoria a sus espaldas que, además de sus álbumes europeos, ha trabajado para editoriales como Crossgen, Marvel o DC. Tiene un estilo de dibujo muy similar a los dibujos animados y si bien gran parte de su producción es de corte humorístico, también ha adaptado su estilo para realizar otros géneros como el fantástico o el superheroico. Entre sus series actuales podemos encontrar Cosmic Patrouille o Basket Dunk, ambas publicadas en Francia por la editorial Bamboo. Según nos comentó, su amigo Eduardo Alpuente lleva tiempo intentando convencerlo de que se deje caer por algún salón del cómic en España, ¿quizá si el año que viene sale alguno de sus álbumes publicado en España ?Su página web oficial es www.mauricet.be y su blog, lleno de páginas, avances y portadas, puede encontrarse en mauricet.blogspot.com

¿Por qué el tebeo?
Ni idea, siempre me ha gustado dibujar y pronto me entraron ganas de contar historias. Si juntas las dos cosas, te sale el tebeo. Y más siendo belga (risas). Nunca me he planteado si quiero hacer algo distinto. Desde que era pequeño me ha gustado eso, mis padres leían muchos tebeos, así que he nacido en ese mundo.

¿Qué tres trabajos suyos recomendaría para el público español que no le conoce demasiado?
Tres cosas que haya hecho... diría que Cosmic Patrouille, que es una parodia de superhéroes. Diría también una serie que hice para Crossgen que se llama The Crossovers y que fue verdaderamente muy agradable de hacer. Y...hay algo que creo que es más fácil que el público español pueda encontrar, los episodios que hice de Tellos.

Usted es guionista y dibujante de Cosmic Patrouille, autor total.
Sí, hago el guión, el dibujo y el color. Autor total, sí.

¿Cuánto tarda más o menos en hacer un álbum?
¿Un album de Cosmic Patrouille completo? Dibujo bastante rápido, así que diría que tardo unos cinco meses de trabajo. Vamos, rápido, no es rápido para el sector americano, pero puedo trabajar más rápido aún. En realidad es menos tiempo real, pero hay momentos en los que dibujo mucho y momentos en los que dibujo menos, así que cuando me pongo y no hago otra cosa, son cinco meses aproximadamente.

Usted ha trabajado con otros guionistas. ¿Cómo es trabajar para un guionista y de qué manera encara el trabajo para dibujar lo que otro quiere?
Para trabajar con un guionista necesito un gran lazo afectivo. No puedo trabajar simplemente por encargo, me resulta muy difícil. Es lo que me pasó cuando trabajé para el mercado americano. Allí no conocía al guionista, pero aún así quise contactar con él por e-mail y hablar por teléfono. Para mí es muy importante. Aparte de eso, me gusta trabajar con guionista porque me va a hacer dibujar cosas que quizá yo no haría. Es un oficio solitario, así que me gusta mucho poder colaborar con un guionista, con un colorista. Comencé mi carrera escribiendo solo y después, al presentarse un proyecto, trabajé con un guionista. Y durante casi quince años solamente he trabajado con guionistas y no he escrito nada. Así que con Cosmic Patrouille he vuelto a hacerlo todo y a decir verdad me encanta hacerlo todo yo solo. Es un poco querer hacer lo que me gusta. Si me levanto una mañana y tengo ganas de dibujar una página con Iron Man, hago una página con Iron Man.

Con una serie como Cosmic Patrouille, es evidente que debe de ser aficionado al cómic americano. ¿Qué series sigue ahora mismo?
Savage Dragon, porque es lo que más me recuerda a los cómics que leía cuando era pequeño. Porque es diversión pura y dura. También sigo con Spiderman. Aunque detesto muchas de las cosas que tienen lugar en la serie, sigo teniendo curiosidad por saber lo que va a ocurrir. Diría también Hellboy... aunque me parece que sus historias no siempre son... Pero ahí está... Sí, diría que ése es el top 3. Siempre siento curiosidad. He crecido con los personajes de Marvel, así que sigo teniendo curiosidad por saber qué les ocurre a los personajes. Les he echado un vistazo a los Cuatro Fantásticos de Bryan Hitch incluso sin tener ganas de leerlos, pero quería ver... Y lo mismo con los Ultimates. Quería saber lo que había hecho Marvel con los Ultimates, cosas así. Pero me parece que aquello a lo que siempre vuelvo, lo dejo y empiezo otra vez sigue siendo Spiderman.

Usted conoce tanto el mercado americano como el europeo. ¿Cuáles son las grandes diferencias entre ambos?
Desde mi experiencia, existen diferencias muy grandes. Por ejemplo, cuando trabajé para Crossgen, tenía un guionista, un rotulista, un entintador y un colorista. Y lo primero que hice cuando acepté firmar el contrato fue hablar con todo el mundo. Pero el editor me dijo, "No, no, no". Tú haces los lápices, el dibujo, y los otros hacen su trabajo y todo pasa por el editor. Yo quería crear realmente un equipo porque eran personas con las que iba a trabajar durante seis meses y hacer ciento treinta y dos páginas. En Europa, en cambio, es al contrario. Primero te juntas con un guionista y creáis un proyecto y después vais a ver a un editor. Y ésa es la gran diferencia. Otra gran diferencia, además de la relación entre autor y editor, y creo que es la mayor, es el ritmo de trabajo.

Hablando antes con otro autor, mencionaba la obsesión que hay en Estados Unidos por las cifras de venta sobre la calidad de las publicaciones. ¿Cree que ocurre lo mismo en Europa?
Pienso que la cosa es relativamente similar. Aunque en Estados Unidos hay cada vez más series independientes, gente que hace cómics para hacer cómics. Lo que pasa en el mundo del cómic en Estados Unidos es que da la impresión de que algunos hacen cómic para llegar al cine, lo cual es algo que aún no se ve realmente aquí en Europa. Pero al mismo tiempo veo que los proyectos se piensan cada vez más con vistas al cómic, al merchandishing, dibujos animados, cine, cosas así... Pero es cierto que, en mi opinión, hoy por hoy es más fácil hacer creación pura en Europa que en Estados Unidos. Por otra parte, probablemente sea más fácil autoeditarse en Estados Unidos que en Europa, pero aparte de eso, no sé.

Hoy en día, prefiero trabajar para el mercado europeo porque tengo mayor libertad, es cierto. Pero si mañana mismo me llamase Marvel para hacer alguna cosa, aceptaría. Más porque tiene ganas de hacerlo el niño que hay en mí que el profesional. Porque desde un punto de vista profesional, creo que es más interesante realizar proyectos personales, creator-owned, que trabajar para las grandes editoriales como DC o Marvel. Para Marvel haría cualquier cosa, eso es evidente.

Yo he crecido con el tebeo franco-belga y el cómic americano, así que para mí se trata del mismo oficio pero con pequeñas diferencias.

jueves, 20 de noviembre de 2008

Lille Comics Festival 2008: Proyectos de autoedición en Francia

Hoy vamos a hablar de dos proyectos de producción propia francesa que, a mi modo de ver, son diametralmente opuestos en concepción, ejecución, medios...

En primer lugar tenemos a la gente de VHB (Vampire Hunter Brigades). Un proyecto nacido de la imaginación de su guionista, Lokorst, y que tuvo en cartera muchos años hasta que encontró la asociación Phylactères y consiguió reunir a varios dibujantes (hasta la fecha han participado más de 25) para plasmar en dibujos el universo que había creado.

La historia es una ucronía en la que el ser humano ha dejado de ser la especie dominante y comparte el mundo con vampiros, fantasmas y hombres lobo. Al límite de su capacidad, la humanidad se ve obligada a colaborar con los vampiros, y éstos pactan con los humanos como forma de protegerse. Así se crean las VHB, un cuerpo de élite formado para lidiar con las emergencias de las que no pueden encargarse los cuerpos de seguridad ordinarios.

Existen hasta el momento 3 números, publicados como especiales del fanzine Non/Oui. El primero de ellos, As Usual, habla del día a día de esta nueva sociedad; el segundo, Monsters, sigue a cuatro individuos con el hilo conductor de tratar de definir qué es la monstruosidad; por último, el tercer y hasta la fecha último número, Still Human, sigue a una unidad de élite desde su creación y muestra cómo bajo sus armaduras de combate siguen siendo humanos con sus temores, sus fallos y sus emociones.

Puesto que se trata de una extensión del fanzine mencionado para poder explorar ese universo, el trabajo de todos los participantes no es remunerado, ya que todos ellos son amateur. De hecho, uno de los objetivos de la serie es servir como experiencia profesional e ir la calidad tanto del guionista como de los dibujantes hasta llegar al terreno verdaderamente profesional.

De cara a 2009 hay previstos 3 nuevos números y se quiere acelerar el ritmo de salida de estos, ya que hay más de 10 previstos para completar lo que su guionista llama la "1ª temporada". Una vez completada ésta, será hora de plantearse el salto a lo profesional y quizá buscar una editorial que respalde la serie. Como puede verse, VHB es un proyecto amateur pero con tintes cada vez más profesionales que podría acabar convirtiéndose en una interesante serie de álbumes en un futuro no muy lejano

Para más información, su página web es: http://vhb.ouaisweb.com y aquí tenéis una de las historias contenidas en el primer número de la serie, As Usual.


El segundo proyecto es Wanga Comics, creada por Anthony Dugenest, quien no se define como dibujante, sino como ilustrador. Dugenest comenzó trabajando directamente para el mercado estadounidense y estuvo 4 años en Gorilla Comics, donde recibió una cierta formación sobre el arte secuencial y donde desarrolló nuevas series que no despertaron el interés de sus jefes.

Tras finalizar su contrato con Gorilla, comienza a trabajar para una sociedad canadiense, primero para realizar ilustraciones en sus juegos de rol y después para crear un cómic basado en estos. Este proyecto nunca acaba de materializarse y termina por frustrarle, dejar la sociedad y crear su propio estudio para dedicarse a la creación pura.

Las series que están desarrollando por el momento son Spirit of Geiko, Skys y Demonfly, de las cuales sólo han aparecido sendos números de las dos primeras. También han publicado Bayou Girl, una creación del estudio Makma. Las comics Wanga no esconden su gran parecido con los de Aspen y el mismo Dugenest admite el gran parecido que tiene su estilo con el del fallecido Michael Turner. Sin embargo, puesto que el propósito de la editorial es crear cómics de producción francesa pero de estilo americano, el look Aspen les ha permitido sorprender a más de un comprador.

En cuanto a la serie Bayou Girl, de la que se ha publicado solamente un número 0, se trata de una serie pensada para el mercado estadounidense y forma parte de un estudio de una editorial americana para comprobar su viabilidad. Puesto que el público francés la ha acogido con cierta aceptación, es muy probable que acabe publicándose en Francia. El único requisito es que primero dé el salto a los EEUU y se publique allí.

Así pues, Wanga Comics es una apuesta editorial seria por crear comics de producción francesa pero de estilo puramente americano. Por el momento están recorriendo toda la geografía francesa de convención en convención mostrando ilustraciones y los números 0 de las series que están desarrollando, así que habrá que esperar a que comiencen un ritmo editorial regular para comprobar si esta apuesta acabará teniendo éxito o no.

Más información en su página web: http//www.wangacomics.com

jueves, 13 de noviembre de 2008

Lille Comics Festival 2008:
Entrevista con Frazer Irving

Frazer Irving es un artista inglés dedicado principalmente a cómics de terror. Ha trabajado para 2000AD, donde realizó Necronauts, historias del Juez Muerte y de Tharg's Future Shocks. Entre sus trabajos para Marvel y DC se encuentran la miniserie de Klarion para los Siete Soldados de Grant Morrison, números de Robin, las miniseries Silent War y Iron Man: Inevitable y varias historias unitarias y one-shots para series como The Authority o Hellblazer.

Tuvimos la oportunidad de charlar con él durante el Lille Comics Festival 2008 y ésta es la entrevista que nos concedió.

- Bonjour, je m'appelle Frazer!
- En realidad somos españoles.
- Hola. Hace poco estuve en Avilés. Me encantó... el vino español, genial, el vino francés, hmm. Vale, adelante.

- Me gustaría hablar un poco sobre el último proyecto en el que estás trabajando ahora mismo.

- Estoy trabajando en un proyecto llamado Gutsville. Es un cómic de Image, y como es una creación mía y del guionista, no hay intervención editorial, lo que quiere decir que tratamos temas como el racismo, las drogas, el sexo... Que son cosas que asustan a muchos comics mayoritarios. Y también estoy explorando, ¿sabes? Pero es un cómic emocionalmente muy agotador, así que va con retraso, como todos los cómics de Image. Lleva muchos meses de retraso, pero acabará funcionando. ¿Quieres que te cuente de qué va?

- Claro.
- Vale. Hace ciento cincuenta años, un barco lleno de gente, incluidos esclavos, iba rumbo a Australia cuando fue tragado por lo que creen que es una enorme ballena. Ahora bien, la gente sobrevivió dentro del estómago de esa ballena. Y la historia comienza en la actualidad, ciento cincuenta años después, y los habitantes de esa ciudad, llamada Gutsville, luchan por conciliar su existencia con ese régimen de religión y valores extremadamente opresivo. Y en el centro de todo está nuestro héroe, un artista en un mundo donde no se acepta el arte, donde la supervivencia es el único impulso (impetus). "Impulso", ¿conocéis la palabra?


- Ajá.

- Bien, bien, bien. Yo acabo de descubrir esa palabra. Y la serie tiene seis números y... no sé qué mas decir sobre ella...

- Mientras hablabas de la ambientación, no pude evitar pensar un poco en Limbotown.

- En parte tiene un aspecto similar. Llevan los sombreros típicos puritanos. Pero mientras que Limbotown era como una nota al margen, una sugerencia, Gutsville es como un ensayo, como una novela. Estamos explorando la narración en paralelo, con tres historias que tienen lugar a la vez y acaban fundiéndose y afectándose unas a otras. En gran parte como ocurre en las novelas o en las series modernas como Héroes o Perdidos. ¿Qué más puedo decir sobre Gutsville? ¡Es fantástica! ¡Y cuando esté lista todo el mundo tiene que leerla!


Queremos hacer cómics para la gente que no lee cómics, para gente que quizá esté cansada o no esté interesada en algo más superficial como los superhéroes, que en general están más orientados a un público más joven. Quiero dibujar cosas que tengan un efecto sobre gente real, sobre el mundo, ¿sabes? Cada dibujante tiene una voz, un ansia ardiente de lanzar algo de vuelta al universo. Y ésta es la única forma de hacerlo. Está bien dibujar superhéroes golpeando cosas, pero yo tengo algo que decir sobre el mundo, y ésta es mi voz.

- ¿Estás empleando el mismo estilo que usaste en Klarion? ¿El mismo tipo de color y de expresiones exageradas?

- No. Klarion era...como Disney, tipo dibujos animados, pero más retorcido. Lo cual no sirve para Gutsville. Tiene que... ¿quieres que te lo enseñe? Aunque la grabadora no puede cogerlo. Así que para el que esté escuchando o leyendo... ¡tendréis que comprarlo para verlo!


(O leer la reseña de los tres primeros números de Gutsville con los que nos obsequió el señor Irving y que publicaremos dentro de poco)


- (Después de darnos los cómics y descubrir que tenemos sus números de Robin)
¡Genial, tenéis mis cómics! ¡Los europeos son excelentes! Cuando voy a Estados Unidos me preguntan, "¿Puede hacerme un dibujo?", "¿De qué?", y me contestan "¿Qué es lo que dibuja?". En toda Europa llevan los cómics consigo y tienen versiones traducidas que yo nunca tengo. Nunca me envían los cómics que he hecho y que se están traduciendo. ¡Me cabrea tanto! Alguien me enseñó el tomo de Klarion en Avilés y yo dije "¡Vaya, está traducido!". Y me lo regaló sin más. Ahora tengo los dos.

La razón por la que quería el tomo de Klarion es porque nos pagan royalties por las ediciones extranjeras, ¿sabes? Así que si el libro de los Siete Soldados se vende, yo recibo una pequeña parte. Pero no puedo juzgar si mis obras son más populares que las de otra persona, así que cuando veo mis propios cómics, pienso: "Ok, si vende 3 copias, eso significa que soy una mierda, pero si vende 3 millones, soy la leche."

- Entonces tenemos un problema, porque en España las cifras de ventas no están disponibles para nadie. Son top secret.

- Puedo entenderlo. Creo que en nuestro mundillo, especialmente en Estados Unidos, todo el mundo, editores, editoriales y lectores, está obsesionado con las cifras de venta. Es algo así como "Vale, este cómic sólo ha vendido 33.000 ejemplares, mientras que el mes pasado vendió 33.500. Ohh, este cómic está empeorando". Es como si...no, es una anomalía.

Y además las cifras de venta no son siempre los ejemplares que van a parar a los lectores. Es lo que los vendedores piden a la editorial. Y están tan obsesionados con las cifras que incluso juzgan un cómic. Los lectores juzgan cómics... no todos los lectores, pero algunos lectores van a juzgar un cómic por cuánto vende... ¡Me gustaría darles una colleja! Si te gusta, es bueno. Si no te gusta, es una mierda. ¡¿Qué más da lo que piensen los demás, tío?!


- ¿Algún ejemplo de cómics así?
- Oh, cualquier cómic de Image. La gente dice: "Ja, los cómics de Image sólo venden tanto. No son demasiado buenos". ¡No! A decir verdad, los cómics de Image son geniales, pero es difícil publicitarlos porque Internet y la comunidad piensan en cifras. Le dicen a otras personas que no son demasiado buenos porque no venden, y los otros les siguen como ovejas. Sé que suena cruel, pero he sido parte de esa comunidad y he llegado a leer a un tío que escribió una reseña de uno de mis cómics y decía: "Colega, sólo vendió 30.000 ejemplares". Y alguien respondió: "Me alegro de que lo hayas dicho, pasaré del cómic". Vamos a ver, ¡¿qué tiene que ver una cosa con la otra?! ¡Léelo!

A ver, creo que la solución a esto está en Internet, para poder probar antes de comprar. Algo parecido a I-tunes, donde puedes escuchar un fragmento de una canción. Creo que solucionaría muchas de estas cosas, porque la gente podría probar un cómic y comprarlo si les gusta. Pero no es una idea muy popular entre mis jefes. No quieren dar nada gratis, lo cual me parece contraproductivo. ¡Hasta los camellos te dan la primera gratis para que pruebes! Realmente tendríamos que hacer eso con los cómics...


- Antes hablaste de intervención editorial y mencionaste que Image te da más libertad porque no tienes que lidiar con eso. ¿Alguna vez te ha censurado algo un editor o has tenido que redibujar algo que no le hubiera gustado?

- La única vez fue...
(coge el cómic de Robin y comienza a pasar páginas) La única vez que me han dicho que redibujase algo... (continúa buscando) Y es genial porque normalmente los editores me dan libertad para hacer lo que quiera. Y espero que lo hagan porque se dan cuenta de que consiguen mejores resultados, no porque les dé miedo o algo así... (encuentra lo que estaba buscando y nos enseña la última página del primer número de Robin en el que sale Klarion) En la versión original de esta página, Robin se estaba levantando del suelo y su cabeza estaba aquí, ¿vale? Así que dijeron, "bueno, parece como si Robin se la estuviese chupando a Klarion..." Y mi reacción fue como... sí...no pensé que fuera tan obvio, pero vale. Así que lo cambié. Y su cara también es un poco como si...bueno. (Risas)

Me gusta divertirme un poco con los dibujos y hay chistes que se cuelan. La mayoría de editores no se leen los guiones. En el cómic que hice de Iron Man... En el guión había una escena con una mujer que estaba fumando un cigarrillo, así que lo dibujé. Y luego el editor me dice "En nuestros comics no se fuma", ¡como si fuera culpa mía! Y yo le dije: "No, estaba en el guión, pero no lo leíste, así que es culpa tuya, no mía". Aparte de eso, creo que si los editores están descontentos con mi trabajo o quieren censurarlo, lo que hacen es no volver a contratarme y no censurar el cómic, que probablemente es mucho trabajo. No quieren perder tiempo haciéndome repetir dibujos.


- ¿Cómo fue trabajar con Grant Morrison?

- ¡Grant es genial! Tiene una forma de trabajar orgánica de la que nadie me habló, escribe el guión pero lo deja vago porque quiere que el dibujante digiera y procese el guión y plasme algo nuevo en la página. Y no me di cuenta hasta el tercer número, después fue bien. Klarion tiene como una especie de maquillaje en la cara. Eso fue idea mía, y Grant cambió el guión para reflejarlo de alguna forma en algunos comentarios. Hay una línea en la que los chicos esos dicen algo así como que les gusta más Klarion que el jefe de su banda. Y el pervertido malvado que los controla hace como un chiste de que Klarion gusta a las chicas porque tiene ojos de gótico. Eso es Grant reaccionando a mis dibujos, lo cual es genial. Me encantaría volver a trabajar con él, porque ahora sé que puedo contribuir más y ser una fuerza más de la historia. Pero nadie me lo dijo entonces.


Y luego, el primer número que hice...envié bocetos de las 22 páginas al editor, dibujos en sucio y sin acabados. Y al parecer circularon por todo el equipo y Grant los vio, pero sin saber que eran en sucio, y pensó que eran los lápices definitivos. Alguien me envió su respuesta accidentalmente, y ésta decía algo así como "avisadme cuando Frazer haya arreglado esos dibujos, porque esto es muy deficiente". Me impactó mucho porque pensé que estaba hablando de los lápices definitivos, que por entonces ya había enviado. ¡No me di cuenta de que se trató de un malentendido hasta un año después! Todo el politiqueo y la burocracia pueden ser realmente molestos de vez en cuando. ¡Qué cosa más idiota! ¡¿Por qué no podemos llevarnos bien todos y divertirnos y dibujar cómics, escuchar música?! ¡Soy un hippy, en serio…un hippy sin nada de pelo!

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Lille Comics Festival 2008:
Fotos del festival

Adi Granov (con gafas) y Barry Kitson (detrás) antes de que se abrieran las puertas el sábado y de que tuvieran sus más y sus menos con la organización.
Phil Winslade dibujando el domingo. Winslade hacía los típicos dibujos a lápiz gratis o comisiones de cuerpo entero, con mayor detalle y entintado, por 30€.
Dos de los dibujantes franceses que se encontraban en la sala secundaria.
Puesto de merchandishing y figuras bastante surtidito.
¿Hay algún acontecimiento de este tipo donde no vayan los de Star Wars?
Adi Granov el domingo, pillado cuando iba a salir por la puerta, supuestamente por tener fiebre y encontrarse mal, pero realmente por cabreo con la organización.
Stand de libros sobre ilustración, cómo dibujar superhéroes, anatomía, etc.
Simon Bisley y Andrew Brown (Glenn Fabry estaba fumando fuera). Además de firmar y dibujar, presentaban lo que denominaban como el primer cómic irlandés mainstream: The Dead, el cual reseñaremos próximamente. Nótense las botellas de cerveza que se aprecian por la mesa y súmense unas cuantas más que no salen en la foto.
Compras y adquisiciones del festival y la identificación de prensa. Sólo falta el sketch book de Bisley, que está firmado dos veces, la que viene de serie y la firma que me hizo en el festival.

martes, 11 de noviembre de 2008

Lille Comics Festival 2008

El Festival del cómic de Lille celebraba este año su tercera edición y, aprovechando una serie de circunstancias favorables, los intrépidos reporteros Silvia y Sergio solicitaron sendos pases de prensa para cubrir el evento. En cartel, Barry Kitson, Frazer Irving, Phil Winslade, Khoi Pham, Doug Braithwaite, Charlie Adlard y Paul Renaud más un nutrido elenco de autores franceses de mayor o menor proyección fuera del Hexágono.

El festival tuvo lugar en el Halle aux Sucres, situado en el barrio viejo de la ciudad de Lille. Contaba con una sala principal (y a todas luces insuficiente para acoger la afluencia de público) en la que se encontraban los pocos stands de cómics atrasados y merchandishing vario y donde estaban los autores internacionales. Existía una sala doble más pequeña (más sobre ella más adelante) en la que había un par de stands más, varias consolas añejas (SNES, Megadrive, Dreamcast), los autores franceses y Charlie Adlard.

La impresión que recibimos del festival es la de estar más orientado como lugar de encuentro con los autores y coto de caza del recolector de dibujos. No había sesiones de firmas, sino que los autores presentes firmaban y dibujaban a cuanto visitante se les presentara sin un horario determinado quitando alguna pausa para comer o fumar. Como ya hemos dicho, había pocas tiendas y prácticamente ofrecían lo mismo, cajas y cajas de tebeos antiguos a precios bastante escandalosos por lo general. Como excepciones, un stand de camisetas, uno con precios increíbles para lo que estaba ofreciendo (colección casi completa del Aquaman de Peter David, series de Image de ahora mismo completas y todo por 1€ cada 4 cómics), y un par de stands de cómics autoeditados por sus creadores de los que hablaremos en breve. La experiencia en el festival fue más positiva que negativa, pero hay bastantes puntos negros respecto a la organización de los que hablaremos en los siguiente párrafos. Los visitantes, por lo general, se comportaban con educación y en dos días de visita sólo vi un caso de enérgumeno intentando estar en veinte colas a la vez y demostrando muy poca consideración por el resto de visitantes. Los autores todos encantadores y más que dispuestos a ser entrevistados, a responder preguntas de los aficionados y a hacerles cualquier dibujo que les pidieran (bueno, Bisley no parecía estar muy contento, pero al ritmo que se vaciaban las botellas en su mesa, tampoco se lo debió de pasar demasiado mal).

Sin embargo, la organización fue bastante desastrosa. Y sí, soy plenamente consciente de lo que supone organizar algo de estas características y magnitud, con bastantes invitados internacionales para quien hay que gestionar viajes, alojamiento, acompañamiento, etc. Yo mismo estuve en el centro de un evento internacional similar y soy consciente de las dificultades que se presentan in situ y de todo lo que hay que tener en cuenta. Pero también sé que hay muchas cosas de sentido común y otras muchas que se solucionan con un poco de previsión. Además, en este caso no pueden achacarse los errores a falta de voluntarios, porque sólo el primer día vimos más miembros de la organización pululando por allí que todos los que he visto en el Expocómic durante los últimos 3 años juntos. Y para que nadie me malinterprete, con esto quiero decir que había gente más que de sobra para cubrir cualquier tipo de eventualidad con holgura.

La petición de pases de prensa se aceptó sin ningún problema y no nos pusieron traba alguna ni al pedirlos, ni al llegar. Sin embargo, en algunos de los correos que recibí se me dijo que habría exposiciones, mesas redondas y encuentros públicos con los autores y que se publicaría un programa con todo ello. Ni hubo ninguna de esas actividades ni tampoco programa; por no haber, ni siquiera había algún tipo de indicación en la sala principal de que existía otra sala con el resto de autores y de stands. Y la organización tampoco informaba de ello, o sí...pero ojo al dato, nos enteramos de la existencia de dicha sala mientras entrevistábamos a Mauricet porque un miembro de la organización (al que ya habíamos visto, con quien no cruzamos ni media palabra, ni él con nosotros, quien debía de haberse caído en una marmita de café solo cuando era pequeño y que era extremadamente maleducado, engreído e irrespetuoso con los visitantes) se acercó a decir a los miembros de la fila que podían adquirir las obras de los autores en el stand del patrocinador del festival situado en la "petite salle". Es decir, viendo que los autores allí situados (incluido Adlard), estaban pasando el sábado jugando al parchís (o a lo que fuera) porque no iba ni cristo, la organización no decide informar a la gente de que están en otro sitio, sino de que en ese sitio tiene puesta la tienda el patrocinador...

En fin, último párrafo sobre la organización. La persona con quien estaba en contacto para los pases de prensa me había metido el miedo en el cuerpo acerca de la disponibilidad de los autores para ser entrevistados, ya que no sabía si tendrían tiempo para ello. Yo supuse que no querían quemarlos y que tendrían las sesiones de firmas como las que se hacen por aquí, tiempo libre y algo de tiempo para atender a los medios, así que le dije que no se preocupara, que con un ratillo con alguno nos conformábamos. Una vez en el festival: el único "medio" además de nosotros era un equipo de la página Comix Heroes; la única información que me dio esa persona después de recibir nuestras identificaciones fue "disculpa, tengo prisa"; otros dos miembros de la organización se encogieron de hombros y nos dijeron que hiciéramos cola para las firmas e hiciéramos la entrevista cuando nos tocase...eso o que cazaramos a los autores mientras comían o algo así.
Por suerte teníamos algo de tiempo hasta la apertura de puertas y pudimos hablar con algunos autores. Por suerte hubo quien hizo una pausa sólo para atendernos (gracias, señor Braithwaite). Por suerte no tuvimos que molestar a nadie, y tampoco lo hubiéramos hecho... así que no hay entrevista con Kitson, si le interesaba a alguien, que dé las gracias a la organización. Tampoco la hay con Granov, quien el domingo no se sentó a firmar y se fue bastante enfadado (ver su Facebook para más información).

En resumen, el festival tiene mucho potencial, un público que acude en masa, una capacidad para traer autores de primera línea...todo lo necesario para convertirse, poco a poco, en el Angouleme del norte. No obstante, hace falta una organización competente, más atención al producto nacional y algo más de transparencia y humildad con ciertas cosas.

A lo largo de la semana, iremos subiendo el material que tenemos del festival y actualizaremos los enlaces para poder acceder a las distintas entradas desde esta misma:

- Fotos del festival.
- Entrevista con Frazer Irving.
- Proyectos de autoedición en Francia: VHB y Wanga Comics.
- Entrevista con Mauricet.
- Entrevistas con Charlie Adlard y Vanyda.
- Entrevista con Khoi Pham.
- Entrevista con Doug Braithwaite.
- Dibujos conseguidos.
- Reseñas del Festival.